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martes, 17 de febrero de 2009

Lêdo Ivo (Brasil 1924)

Fragmentos de los poemas III, V y VII respectivamente.

(III)

Y siempre amé el amor, que es como las alcachofas,
algo que se deshoja, algo que se esconde
un verde corazón indeshojable.

(V)

Yo deseo estar siempre en medio del camino
y mi viaje sea inacabado.
Felices los que no conocen la estación final.

Felices los sedentarios aunque un día se vayan.


(VII)

¿Dónde están mis naviós y la luz del faro?

Junto a las olas que mueren y renacen,
retorno eterno y eterno movimiento,
una vez más te llamo y no respondes.
Ahora sólo en los sueños veo tu sombra.
Seguramente volaste como un pájaro en la oscuridad
y fuiste màs allà del sol y del trueno furtivo
y de la claridad del agua.Como todos los muertos
estás ahroa donde no estás,
en el no-lugar que excluye toda esperanza.
Solamente la muerte en seña que los ángeles no existen.

Todo lo que perdí lo perdí para siempre.


Ivo,Lêdo.Réquiem.Trad.Eduardo Langagne.México:Alforja,2008.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Roman Simic (1972-)

De qué nos enamoramos

–Hola –susurró. – ¿Estás durmiendo?Olía a alcohol y a tabaco. Le temblaba en el rostro la luz azulada del televisor, pero por primera vez en mucho tiempo parecía estar feliz. Apagué el televisor y cerré los ojos. Quería más que nada olvidar esa felicidad en su rostro, pero no podía. Quería olvidarla durante años, pero esa noche no había nada que hacer.–Hoy he conocido a alguien –dijo. –Un médico. Hemos hablado, me ha llevado a su casa, hemos hecho el amor.No sé que pensé en ese momento. Pensé que estaba sucediendo. Pensé que las palabras más sencillas eran las que dolían más. Las miradas más sencillas, la felicidad sencilla en el rostro de la persona que amas, incluso en rostros desconocidos. Ella no era un desconocido. Yo no conocía la felicidad, sólo sabía reconocerla, y eso era un problema.–Me di cuenta de que te quiero –dijo.Se sentó en el sofá, me tocó. No me moví, ni hablé. Quizás lloré, no lo sé, estaba oscuro […]


*Fragmento del cuento De qué nos enamoramos. Roman Simic. Publicado en Crítica,Junio-julio 2008, no.127, Mexico.

martes, 3 de febrero de 2009

Antonio Gamoneda (Oviedo 1931-)

L.M. me pasó estos poemas por el chat, y no pude evitar pensar en los cabellos de C.d.C. Después hablamos una muerte simbólica, de lo maravillo que es estar vivos sin atreverse a vivir, de la omnipresencia del sol...pero yo seguí pensando en C.d.C. y sus cabellos distantes.

AMOR

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

ESTAR EN TI

Yo no entro en ti para que tú te pierdas
bajo la fuerza de mi amor;
yo no entro en ti para perderme
en tu existencia ni en la mía;
yo te amo y actúo en tu corazón
para vivir con tu naturaleza,
para que tú te extiendas en mi vida
Ni tú ni yo. Ni tú ni yo.
Ni tus cabellos esparcidos aunque los amo tanto.
Sólo esta oscura compañía. Ahora
siento la libertad. Esparce
tus cabellos. Esparce tus cabellos.

Adolfo Emilio Westphalen (Lima 1911-2001)

Del fuego viene y en él acaba toda música



Del fuego viene y en él acaba toda música
No hay diferencia entre música en incendio.
Las columnas del sonido concluyen en llamas.
Borbotean en el fuego las músicas.
Un magma ardiente danza y se arrebata.
Descuartícenme al fuego de la música-
En rescoldos de música entiérrenme
La dulce y terrorífica música
retiempla aire y ánimo.

Waldo Leyva (Santiago de Cuba, 1943-)

Cotidiana

¿Qué voy a hacer con este día?
No tengo ni siquiera el consuelo de ignorar
el breve porvenir de las horas que vienen.
Temo despertar mañana.
Miro pasar la gente,
sobre todo los ojos de la gente
y quisiera gritarles:
por aquí es el camino,
al final de esta ruta se puede reír,
hay lugar para el sueño al fondo de la calle.
Pero yo mismo no estoy seguro,
evito los espejos,
tengo la lengua amarga,
me echo a llorar sobre la cama
sin encontrar motivos aparentes.
Si pudiera dormir toda la vida
y despertar,no en el futuro,
sino en los años en que lo soñaba.


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La utilidad del puente
no es unir las margenes del río,
sino evitar que puedan encontrarse.




Tomados de La distancia y el tiempo.Verde halago.

Darío Jaramillo Agudelo

HISTORIAS

(fragmento)
I

No puedes decir,ni imaginar,porque sólo
conoces un montón de imágenes rotas...
T.S.Eliot

Sucede que por la noche,
cuando este tedio innombrable se petrifica en sueño,
comienza cada hombre a recordar,
a inventarse un pasado.
Y mientras el cuerpo busca su acomodo entre las sabanas
setenta veces siete imágenes
comienzan a rondarnos,
a emboscarnos en la oscuridad.

Francisco Hernández (San Andrés Tuxtla Veracruz 1946-)

Habla Scardanelli

Cómo nombrarte,Diótima,sin vino en la mar alta.
Se resecan los vocablos innobles,
se agrieta la faringe bajo esta
sobriedad de hachazos,
no soportan tus lóbulos carnosos
mis huecas oraciones
caídas del fermento.
Qué soledad más triste la del sobrio.
De la luz amarilla se desprende un tropel
de gnomos enyesados.
Abro la boca para que mis gritos
se adornen con vómitos o maldiciones
y las encías supuran
una dulce canción por la embriaguez perdida.
Cómo nombrarte,Diótima,si no soy el abogado
amanecido en el centro de tu calma.

(De Habla Scardanelli)